martes, 7 de diciembre de 2010


Aún te extraño, Sheccid

Vuelvo a ser el mismo de hace dos años, y sobre todo, sin la sensación de que alguien esperase por mí. Saludo a los viejos amigos con la seriedad de toda la vida y el cambio es más que evidente.
La fría tarde colabora con estos recuerdos que jamás creí vivir. Quién lo diría. Yo. Sí Sheccid. Yo.
Es difícil. Debo aceptarlo. Pero debo agradecerte todo lo vivido.

Esperé- y no exagero- muchos años para conocer a alguien como tú. Muchos dijeron que no existías. Yo decidí esperar tu llegada.

Y un día apareciste, en el momento que menos imaginé. Tardé en reconocerte, pero cuando lo hice, me dejé llevar por la vorágine de haberte encontrado y disfruté cada segundo contigo. Día tras día, mes tras mes, aun en contra de lo que muchos decían.
No hice caso.

¿Por qué? Por miedo Sheccid. Por miedo a perderte. Esperé mucho. Sí. Esperé mucho.
Pero me siento tranquilo, calmado, diferente. Sobre todo, diferente.

Aún te extraño, Sheccid.

-------------------------------

No hay comentarios:

Publicar un comentario