miércoles, 19 de enero de 2011


Y respondiste Sheccid


¿Estarás bien? Preguntó Sheccid por última vez. Sí. Estaré bien. No te preocupes. Gracias por escucharme.


Estaba destrozado por completo. No debería. Era evidente cuál sería su respuesta y se suponía estaba preparado. No fue así.

No tenía clases, pero quise regresar solo para caminar. Caminé y caminé sin rumbo definido. Algunos saludaban, y yo respondía con un saludo lastimero. No escuché nada más. No tenía ganas de nada. Sonreía nervioso.

Caminar y pensar. Eso era todo. Pensar en Sheccid. En cada palabra que dijo. En cada expresión de su rostro que trataba de explicar porqué no.


Yo también te quiero, pero ambos sabemos que no podríamos pasar de una muy buena amistad. Intentarlo nos traería muchos problemas. Tú más que nadie lo sabes.


Lo peor es que –insisto- yo sabía las razones. Pero insistí. Me dejé llevar. Vi una pequeña esperanza y me aferré a ella. Podíamos enfrentarlo juntos. No. Sheccid no estaba preparada y puedo decir que yo tampoco. No sin ella.

.....................................


No hay comentarios:

Publicar un comentario